sábado, 7 de julio de 2007

La Araña Amarilla, control biológico

El control biológico se presenta como una alternativa eficaz, esperanzadora y libre de riesgo frente a los numerosos y crecientes problemas derivados del uso de los productos químicos biocidas. El control biológico por definición, consiste en la aplicación de técnicas compatibles con la conservación del Medio Ambiente mediante el uso de los enemigos naturales de las plagas que actuando de un modo natural, controlan el nivel poblacional de las especies plaga sin ocasionar problemas de contaminación ni de residuos. (http://carn.ua.es/CIBIO/Pages/CBCtrBio.html)Dos de los más importantes ejemplos son el control de dos plagas de invernadero, la araña amarilla y la mosca blanca de los invernaderos (Dalby, 1984; Hussey y Scopes, 1985; Gear, 1988). El motivo por el que han tenido tanto éxito es que los depredadores pueden ser liberados en un medio controlado dentro del invernadero y por lo tanto no están sujetos a los caprichos del clima y otros factores externos.La araña amarilla es controlada por otro pequeño acaro depredador, Phytoseiulus persimilis. La infección primaria comienza en Agosto - Septiembre cuando las hembras invernantes emergen del suelo y los muros. El ácaro depredador vive solamente sobre el ácaro plaga y puede seguirle el ritmo mientras haya suficiente comida disponible. Sobrevive a temperaturas tan bajas como los 5° C y a niveles de humedad por encima del 50%. El acaro depredador se puede obtener comercialmente, pero una vez introducido es importante manejar tanto la plaga como el depredador y anticipar los ataques.La mosca blanca de los invernaderos puede controlarse eficazmente con un himenóptero calcídido (Encarsia formosa), y con el hongo Cephalosporium, Verticillium lecanii, y el himenóptero parasitoide Terebrantes, aunque solamente la primera especie se utiliza ampliamente como control biológico. El himenóptero calcídido no sobrevive a temperaturas inferiores a los 10° C y no-inverna en invernaderos sin calefacción. Por lo tanto debe importarse, pudiéndose conseguir de proveedores comerciales que crían juntos el parasitoide y la plaga en plantas de tabaco. Se fijan sobre cartulinas secciones de hojas que contienen larvas de mosca blanca, muchas de las cuales han sido parasitadas. Estas cartulinas pueden ser enviadas por correo al agricultor, que las cuelga de las plantas del invernadero. Para tomates y pepinos, el himenóptero puede introducirse mediante tres o cuatro aplicaciones a intervalos quincenales a razón de 30.000 individuos por há, 6 a 8 aplicaciones a intervalos semanales de 15.000ha, tras la primera aparición de la mosca blanca.La efectividad del himenóptero depende de que haya suficiente mosca blanca presente y de que la temperatura sea superior a 18° C. Por debajo de esta temperatura el enemigo natural no puede seguirle el ritmo, aunque esto cambia rápidamente cuando aumenta la temperatura, y a 26° C su velocidad de reproducción será el doble de la de la mosca blanca. Allí donde la mosca blanca constituye un problema anual, pueden introducirse juntos la plaga y el parasitoide antes de que se vean moscas blancas en el invernadero. De esta manera se establece un equilibrio que mantendrá controlada la plaga desde su inicio. También es importante tener cuidado con el empleo del pelitre y la rotenona, dejando un plazo de tiempo apropiado antes de la introducción del enemigo de la mosca blanca, o éste también se verá afectado.Al aire libre, uno de los controles biológicos mejor conocidos es el Bacillus Thuringiensis, una bacteria que cuenta con varias razas con aplicaciones específicas. Se emplea frecuentemente en horticultura ecológica como un insecticida microbiano selectivo que combate numerosas plagas de lepidópteros, como la oruga de la col, con la ventaja de no afectar significativamente a otros insectos, a diferencia de lo que ocurre con los plaguicidas de origen natural como la rotenona y el pelitre. Sin embargo, los productos disponibles comercialmente que contienen Bacillus Thuringiensis no son efectivos contra todas las plagas de lepidópteros, como por ejemplo el noctuido de la col. Se están desarrollando nuevos aislados y con el tiempo se podrá disponer de productos comerciales más eficientes, como ya ocurre con una raza (subsp. Tenebrionis) eficaz contra el escarabajo de la patata.El uso generalizado del Bacillus Thuringiensis puede crear problemas en el futuro, producto del desarrollo de orugas resistentes. Otro posible motivo de preocupación son los actuales intentos, mediante la ingeniería genética, de aislar de la bacteria el gen productor de la toxina e incorporarlo directamente al tejido vegetal de cultivos como patatas o coles. Tal como se emplea actualmente, las orugas afectadas no son consumidas, pero si se incorpora genéticamente a un cultivo se ingerirán cantidades considerables de la toxina, y se desconoce el efecto que ello puede tener sobre los seres humanos.Otros ejemplos de control biológico lo constituyen el diminuto himenóptero calcídido Trichogramma, que pone sus huevos (disponibles comercialmente) en el interior de los huevos de plagas como la oruga de la col y el taladro del maíz. También el virus de la granulosis que se está ensayando contra la carpocapsa. Con este último se han llevado a cabo experimentos al aire libre que han tenido éxito en Alemania y Gran Bretaña. La oruga de la carpocapsa muere cinco a diez días después de ingerir el virus. Una nueva área por explorar esta en el empleo de los productos químicos contenidos en el veneno de las arañas para paralizar a las plagas de insectos (Quicke, 1988)En Nueva Zelanda, una bacteria que se encuentra en forma natural (Serratia entomophila) esta siendo utilizada para el control biológico del gusano de la hierba (Costelytra zealandia), que es una de las principales plagas de Nueva Zelanda. La bacteria está presente en condiciones naturales, pero generalmente en cantidad insuficiente. En la actualidad se esta trabajando para obtener preparados comerciales de este producto, que tal vez será el primer control biológico comercialmente disponible originario de Nueva Zelanda.En Australia los científicos han dado un paso más y han desarrollado, mediante ingeniería genética, una cepa de Agrobacterium tumefaciens que está siendo utilizada para el control del tumor del cuello causado por esta misma bacteria. Una cepa benigna de la bacteria produce un antibiótico que ataca a las cepas patógenas, pero se ha eliminado la parte del gen que permite el desarrollo de resistencia al antibiótico.De vez en cuando, las técnicas de control biológico logran cierta notoriedad mediante el empleo de especies "exóticas" que no se encuentran de forma natural en un ecosistema determinado. Un ejemplo actual seria la búsqueda de un control biológico para la plaga de psila que en el sudeste asiático ha devastado extensas superficies del "milagroso" árbol fijador de nitrógeno Leucaena y que se está extendiendo rápidamente hacia la India y África. Una posible opción es un escarabajo del tipo de las mariquitas (Curinus coeruleus) que es el principal enemigo de esta psila en Hawai. Hay que poner mucho cuidado en asegurar que estas especies exóticas no escaparán al control, sobre todo en situaciones donde no hay depredadores naturales. Los errores cometidos en el pasado han servido para que muchos países controlen estrictamente los ensayos con estas especies. Aunque actualmente, existe un riesgo importante, en particular con el uso de organismos manipulados con ingeniería genética, dónde las compañías puedan intentar ensayar estas especies en secreto o en países donde los controles son menos estrictos.

Enlaces de Interés

Para nuestros lectores, aquí encontrarán sitios de interés sobre este tema:
http://www.dlh.lahora.com.ec/
www.conacyt.mx/cooperacion
http://www.computrabajo.com.pe/
www.redepapa.org

CONTROL BIOLÓGICO EN PERÚ


La investigación y práctica del control de plagas en el Perú se ha concentrado en los principales cultivos como son: algodón, caña de azúcar, maíz, papa, cítricos y olivos, éstas datan desde inicios de siglo (Beingolea,1993). Los éxitos del control biológico son muchos; sobre un total de 87 especies introducidas 29 especies han sido adaptadas (33% del total) y sobre 31 plagas combatidas, 18 plagas son controladas en grado completo.
El uso del control biológico en el Perú se inicia en 1904, desde esa fecha a la actualidad se ha realizado 92 intentos de introducción de especies benéficas exóticas lográndose su adaptación en 29 de ellos. En la década del 60 este método alcanzó gran importancia en cultivos industriales como el algodón, beneficiando un promedio de 146,000 has y en caña de azúcar 144,000 has., en la misma década el CICIU (Centro de Introducción y Cría de Insectos Utiles) realizó trabajos de control biológico clásico de las principales plagas en cítricos, caña de azúcar, algodón, alfalfa y olivo. En 1979 se construyó un laboratorio especializado y en los últimos años concentrado en combatir las plagas de papa, maíz, cucurbitáceas, algarrobo, leguminosas de granos, arroz y camote.
En el Perú el Control Biológico registra varios éxitos por la introducción voluntaria de parásitos y predatores para el control de las siguientes plagas: Rodolia cardinalis, Muls. contra la "Queresa almohadillada de los cítricos", Icerya purchasi; Aphelinus mali, Hald, contra el "Pulgón lanígero del manzano", Schizoneura lanígera; Metaphycus lounsburyi, How, y Scute llista cyanea, Mot. contra la "Queresa negra del olivo", Saissetia cleae; Metaphycus helvolus, Comp. contra la "Queresa hemisférica del café", Saissetia coffeae; Alphytis lepidosaphes, Comp. contra la "Queresa coma de los cítricos", Lepidoshapes beckii, Aspidiotiphagus citrinus contra el "Piojo blanco del algodonero", Pinnaspis minor; Anagyrus saccharicola contra la "Queresa rosada de la caña de azúcar", Saccharicoccus sacchari; Aphydius smithi, Sher. & Rao, contra el "pulgón verde de la alfalfa", Acvrtosiphum pisium; Cales noacki How. contra la "Mosca blanca lanuda de los cítricos", Aleurcthrixus floccosus; Aphytis reseni, De Beach & Gordh contra la "Queresa redonda de los cítricos" Selenaspidus articulatus. A estos casos hay que agregar los incontables casos de control ejercido por especies introducidas involuntariamente, o por especies nativas, en un perfecto control natural.
El Centro de Introducción y Cría de Insectos Útiles (CICIU), se inició como un Proyecto dentro de las funciones de la Sub-Dirección de Sanidad Vegetal de la Dirección de Inspección y Control Agrario del Ministerio de Agricultura en el año de 1961, para efectuar trabajos de Control Biológico y Control Integrado. En el año 1975 se integra como Organo de Apoyo de la Dirección General de Producción del Ministerio de Alimentación, con las funciones de la introducción, crianza y liberación de predatores, parásitos y otros insectos útiles para el control de las plagas de las plantas cultivadas, para su liberación en el campo, así como el desarrollo de Sistemas de Control Integrado de Plagas. Por Decreto Ley Nº 22431 del 23 de Enero de 1979 pasa a formar parte del Instituto Nacional de Investigación Agraria.
El CICIU, desarrolla el control biológico de plagas y/o control Integrado de la agricultura armonizando distintas medidas de control (natural, físico, químico, mecánico y biológico) dentro de un sistema de control sanitario que combinen todas estas medidas en forma compatible con la actividad de los enemigos naturales; permitiendo el empleo de insecticidas al mínimo, mediante el uso de pesticidas selectivos o formas de aplicación que confieren selectividad a pesticidas que no lo son. De este modo se consigue aprovechar las ventajas de los enemigos naturales, junto con la ventaja del control químico de oportunidad de acción por libre decisión humana, evitando los peligros que son inherentes a esta forma de control de plagas: perturbación del equilibrio natural por destrucción de insectos y otros animales benéficos; recrudecimiento de las plagas combatidas y provocación de plagas secundarias; aumento de los costos de cultivos; contaminación ambiental, con riesgo para la salud humana y daños a la fauna silvestre.

CONTROL BIOLOGICO



El uso de agentes biológicos naturales como hongos, bacterias e insectos para el control de plagas o enfermedades en los cultivos agrícolas, gana mayores espacios a medida se hace conciencia sobre los beneficios que ofrece para la salud humana el consumo de alimentos limpios con menor recidualidad tóxica de pesticidas.


Bajo estos lineamientos en Ecuador, organismos como el Instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias-INIAP, desarrolla importantes investigaciones y tecnologías orientadas a proporcionar a los agricultores herramientas que bajo un concepto de un Manejo Integrado de Plagas MIP se logra reducir el uso de pesticidas y disminuir los costos de producción.


El descubrimientos y multiplicación de agentes biológicos como hongos para el control de Escoba de bruja y Monilla en los cultivos de cacao abre grandes espectativas para el sector; así mismo en el campo de los cultivos de mangos se introdujo desde Perú una avispa para el control de moscas de la fruta que actúan parasitando los huevos de estos insector evitando su reproducción.


Para el control de escama del mango, que afecta el mango de exportación igualmente se introdujo desde los Estados Unidos un diminuto escarabajo que actúa como depredador de las ninfas de las escamas. Asimismo en banano para el control de Picudo Negro, una peligrosa plaga que destruye los cormos de las plantaciones se desarrollò en laboratorio una bacteria que actúa sobre el insecto eliminándolo en cualquiera de sus estadios por contacto con el agente boplógico. Los ejemplos en esta línea se exitienden a otros cultivos como papa, maíz, arroz, etc; lo que demuestra que masificada estas tecnologías el futuro se abre muy prometedor para la generación y comercialización de productos agrícolas orgánicos, libres de recidualidad de pesticidas.